Diseñamos, tramitamos e instalamos sistemas de autoconsumo solar a medida de tu vivienda, comunidad, comercio o nave industrial, con equipo propio y materiales con garantía de fabricante.
Cómo funciona un proyecto solarViviendas unifamiliares, áticos y comunidades de vecinos.
Naves, comercios, oficinas y explotaciones agrícolas.
Sistemas modulares para usar la energía cuando la necesitas.
Seguimiento de la producción y revisiones periódicas.
El precio de la luz depende de mercados que no controlas, y cada año son más los hogares y empresas que deciden generar su propia energía en lugar de depender por completo de la red.
Una parte de la energía que consumes se genera en tu propio tejado, con independencia de las subidas del mercado eléctrico.
Los paneles fotovoltaicos actuales mantienen un alto rendimiento durante 25 años o más, con un mantenimiento mínimo.
La energía que produces y no consumes puede compensarse en tu factura, según el mecanismo vigente y tu comercializadora.
Cada kWh generado con luz solar es un kWh que no procede de fuentes de generación con combustibles fósiles.
Trabajamos tanto en proyectos domésticos como en instalaciones industriales de mayor envergadura, siempre con un diseño adaptado al consumo real de cada cliente.
Instalación de paneles solares en viviendas unifamiliares y comunidades, diseñada según el consumo eléctrico real de cada hogar.
Proyectos de mayor potencia para naves, comercios, oficinas y explotaciones agrícolas, con dimensionado técnico específico.
Sistemas modulares que permiten guardar la energía sobrante para usarla por la noche o en momentos de menor producción.
Revisión periódica del sistema y seguimiento de la producción a través de una app, para detectar cualquier incidencia a tiempo.
La potencia, los tiempos y el tipo de instalación cambian según el proyecto sea para una vivienda o para una empresa.
Un proceso ordenado, desde el primer estudio hasta la puesta en marcha del sistema.
Analizamos el tejado o la parcela disponible, la orientación, la sombra y el consumo eléctrico habitual para dimensionar la instalación adecuada.
Definimos el número de paneles, el inversor, y si procede, el sistema de baterías, ajustado al proyecto concreto.
Gestionamos la documentación técnica, los permisos municipales y, cuando aplica, la solicitud de ayudas y bonificaciones.
Colocación de la estructura, los paneles, el cableado y el inversor por nuestro equipo técnico, siguiendo la normativa vigente (REBT).
Emisión del boletín eléctrico, registro de la instalación y activación de la monitorización de producción.
Estas son las principales figuras de ahorro y ayuda vigentes en España para el autoconsumo fotovoltaico, con carácter meramente informativo.
La energía que generas y no consumes puede compensarse en tu factura mensual a través del mecanismo de compensación simplificada, si tu comercializadora lo ofrece.
Muchos ayuntamientos aplican una bonificación temporal en el Impuesto de Bienes Inmuebles a las viviendas con instalación fotovoltaica.
La normativa estatal contempla deducciones fiscales por obras de mejora de la eficiencia energética en vivienda habitual.
Cuando hay convocatoria abierta, tanto particulares como empresas pueden optar a subvenciones a fondo perdido para autoconsumo y almacenamiento.
Algunas entidades financieras ofrecen líneas específicas para instalaciones de autoconsumo, con cuotas comparables al ahorro mensual esperado.
La normativa permite repartir la energía generada en la cubierta de un edificio entre varias viviendas o locales del mismo inmueble.
Las condiciones, porcentajes y convocatorias de cada ayuda varían según el ayuntamiento, la comunidad autónoma y el momento en que se consulten. Esta información tiene carácter orientativo: conviene confirmar los requisitos vigentes con tu ayuntamiento, gestoría o asesor fiscal.
«Desde la primera visita nos explicaron con claridad cuántos paneles necesitábamos y por qué. La instalación se hizo en un día.»
«Instalamos la fotovoltaica en la nave y notamos la diferencia en la factura desde el primer mes. Todo el proceso, incluido el papeleo, muy bien gestionado.»
«El equipo se encargó de todo, desde los permisos hasta la puesta en marcha. La app para ver la producción es muy útil.»
Testimonios de ejemplo, pendientes de sustituir por reseñas reales de clientes de Luma Energy.
El coste depende de la potencia necesaria, el tipo de tejado y si se incluyen baterías. Por eso cada proyecto se dimensiona a partir de un estudio previo del consumo real.
Una instalación doméstica suele completarse en uno o dos días. Los proyectos industriales, al tener mayor potencia, pueden requerir varias semanas.
En la mayoría de los casos no. Los paneles se fijan sobre la cubierta existente mediante una estructura de anclaje, sin necesidad de reformas.
Puede almacenarse en baterías, si la instalación las incluye, o compensarse en la factura eléctrica según el mecanismo de compensación de excedentes vigente.
Los paneles siguen generando electricidad, en menor medida, en días nublados. Por la noche no producen, por lo que el consumo se toma de la red o de las baterías si las hay.
Sí, mediante autoconsumo colectivo. La energía generada en la cubierta del edificio puede repartirse entre varias viviendas o locales, según el reparto acordado.
El mantenimiento es mínimo: una limpieza periódica de los paneles y una revisión del inversor y las conexiones cada cierto tiempo suele ser suficiente.
Dependiendo del momento y la zona, pueden existir bonificaciones en el IBI, deducciones en el IRPF o convocatorias de subvención específicas. Las condiciones cambian con frecuencia, por lo que conviene consultarlas actualizadas.
Formamos parte del mismo grupo que Luma Water, con la misma forma de trabajar: estudio a medida, materiales con garantía y un equipo que se encarga de cada fase del proyecto, del diseño a la puesta en marcha.